Ir al gimnasio es un reto en sí mismo para la mayoría. Es difícil dedicarle tiempo con todos los compromisos laborales y personales, y cuando vamos, suele ser por muy poco tiempo o debemos acortar la sesión debido a algún imprevisto. Para quienes buscan realizar un poco de ejercicio extra para piernas y brazos, es importante intentar aprovechar el tiempo libre disponible. Existen trucos y consejos básicos que te ayudarán a desarrollar y mantener brazos y piernas entre las visitas al gimnasio.
En primer lugar, el único requisito es tener un mínimo de espacio. Si puedes tumbarte horizontalmente en el suelo, tendrás todo lo que necesitas. Un régimen de flexiones y sentadillas es la mejor forma de comenzar, pero, como cualquier ejercicio, conseguir que el cuerpo se acostumbre al ritmo es clave. Cambia a flexione de un brazo y alterna entre ambos, y con las sentadillas, mantén la postura a mitad del movimiento cada vez más tiempo para que el cuerpo trabaje.
Los ejercicios de resistencia son excelentes, y solo necesitan de un esfuerzo mínimo. Los hand grip siempre son una gran opción para ejercitar todo el antebrazo. Esa “gran vena”, que es sinónimo de fitness, puede conseguirse fácilmente con lo anterior y una pesa rusa o un par de pesas. Para aquellos a los que les preocupe el uso de una pesa rusa, las pesas son una buena alternativa.
La clave es encontrar una rutina de ejercicios que sea entretenida (que te anime a seguir entrenando) y que nos haga sentir que estamos realizando un buen ejercicio de corta duración. Así conseguiremos mantener la forma hasta nuestra próxima visita al gimnasio, además de quemar calorías y energía. Todo forma parte del plan.

