Para todo el que busque conseguir y desarrollar músculo, o aumentar de masa muscular, lo más importante es ser consciente de que el proceso lleva su tiempo. Y es por una buena razón. Primero, tener prisa por realizar una rutina de ejercicios pesados e intensos no va a conseguir más que cansancio, dolor muscular y puede que hasta daño en tendones o ligamentos. No es sensato, ni seguro, tanta intensidad sin haber realizado ejercicio con anterioridad.

Segundo, nuestro cuerpo se acostumbra al ejercicio a cierto ritmo y debemos aumentar la duración para que el cuerpo continúe trabajando. Todos hemos pasado por ese momento en el que estamos haciendo flexiones, nadando o corriendo a cierto ritmo, y nos vemos obligados a subir de intensidad porque el cuerpo ya no nota el esfuerzo. Es algo simple: si no sientes cansancio, no has puesto tu cuerpo a trabajar como requiere el desarrollar músculos y el fitness. Si puedes hacer 100 flexiones como si nada, es porque has llegado a ese punto; debes subir a 120 y alternar brazos. ¿Te sientes bien y descansado tras 50 sentadillas? Ve a por las 60 sin parar. Esta es la única forma de mantenerse en forma y de conseguir músculo. Sin olvidar que también ayuda a mantener la emoción durante el entrenamiento. No nada más aburrido que ir a gimnasio o salir a montar en bici sabiendo cómo va a desarrollarse la sesión de antemano. Los cambios nos mantienen atentos y añade emoción al fitness, además de asegurar que hacemos el ejercicio que necesitamos.

Con esta regla básica en mente, es importante no fijar metas inalcanzables, mientras vamos incrementando el número de repeticiones necesarias para tonificar el cuerpo.