El mundo moderno está plagado de compromisos laborales, familiares y sociales, por lo que es muy fácil olvidarnos del fitnes. Esto crea un precedente muy peligroso. Cuanto más tiempo adoptemos esta estrategia, más fácil es continuar con ella y más difícil será empezar de nuevo. Además, ponemos nuestra salud en riesgo. Y somos mejores que eso.
Existen ejercicios de fitness que pueden realizarse invirtiendo muy poco tiempo y dinero. Si estamos confinados en una oficina, algo tan sencillo usar las escaleras en vez del ascensor ayudará mucho. Si trabajas en una planta baja, sube las escaleras en la hora del almuerzo; unos pocos pasos arriba y abajo sirven como un corto entrenamiento de cardio.
Encontrar un lugar donde correr para quemar el exceso de energía es una gran forma de empezar o acabar el día, o incluso de pasar el descanso para almorzar. Todo se basa en emplear los tiempos muertos del día y convertirlos en entrenamiento de cardio. Incluso ofrecerte para caminar de una sede de la empresa a la otra ayudará a conseguir unos miles de pasos extra y entrenarás mientras trabajas. ¡Menuda forma de aprovechar la jornada laboral!
Aprovechar las aplicaciones gratuitas o baratas, vídeos de YouTube y clases descargables es recomendable si tienes tiempo y dinero. Convertirás tu casa en un auténtico gimnasio donde entrenar unos minutos o todas las hora que quieras. Solo debes asegurarte de graduar los ejercicios para evitar que el cuerpo se acostumbre y continuar trabajando. El tiempo suele ser limitado, así que la intensidad debe primar sobre la duración. En unas pocas semanas, 15 minutos de cardio intenso te dejarán como nuevo si lo has hecho bien.
No siempre tendremos el tiempo de nuestra parte, pero esta situación nos permitirá crear nuevos e intensos ejercicios.

