Todos, al menos una vez en la vida, hemos abandonado tras media hora de rutina o menos. Nadie, por más que sea un amante del ejercicio, puede decir con honestidad que siempre haya cumplido con su rutina prevista. A menudo esto ocurre simplemente por falta de disciplina. No obstante, hay formas de disminuir el riesgo de abandonar y tirar la toalla.
En primer lugar, la tecnología nos ayuda perfectamente a que nos apeguemos a nuestras metas. Con una aplicación móvil u ordenador incorporado a un aparato de ejercicios, por ejemplo a una caminadora o elíptica, es más difícil hacer trampa. Si configuras el aparato para trabajar durante media hora, en efecto correrás esa media hora. Aunque no hay que abusar, es una buena forma de mantener la disciplina.
En segundo lugar, también es recomendado adecuar la rutina para aguantar con buen ritmo y sin tener que agotarte a la mitad o tener que aflojar porque nos sentimos exhaustos. Ten a mano siempre un conjunto de ejercicios menos exigentes que te permitirán recuperar y trabajar a un ritmo manejable. Para mantener la disciplina, Evita los ciclos de inicio fácil seguidos de carga extrema y acelerada de cardio y levantamiento de pesas.

